El generar artículos falsos para atraer tráfico a un sitio web es una de las prácticas más controvertidas de los últimos tiempos.

La influencia que puede tener esta información poco o nada verídica en los puntos de vista de las audiencias es significativa, y aun así no existe actualmente una regulación al respecto.

Si bien no es algo que se acaba de inventar, el rol que pudieron haber tenido en las pasadas elecciones presidenciales de los Estados Unidos, es un factor que ha resaltado la importancia de comunicar información veraz y objetiva.

En los meses previos a la elección, el porcentaje de noticias falsas que se propagaron en redes sociales como Facebook creció de manera exponencial, así como una participación elevada de la audiencia comparado por publicaciones hechas en medios más confiables.

Los consumidores exigen que las compañías transmitan honestidad y transparencia. Esto ha hecho que los expertos en marketing se unan para combatir fraudes en la publicidad digital evitando la generación de artículos que no tengan argumentos verdaderos o noticias que no aporten nada.

Sin embargo, mientras los consumidores no aprendan a distinguir entre el contenido verídico y el falso, esta práctica seguirá vigente e influyendo las creencias y preferencias de las personas.

Fuente: Merca2.0 y Marketing Directo