Desde hace tiempo, muchas marcas cuentan con un personaje que representa sus valores y filosofía pero, ¿siguen siendo relevantes?

Las razones por las que las empresas siguen utilizando a estas mascotas son diversas y una de las principales es la tradición. Estos personajes resultan más fáciles de emplear que crear una nueva estrategia.

Esto se debe a que lo llamado “retro” se ha puesto de moda desde hace algunos años, por lo que traerlos devuelta no es una cuestión que se considere anticuada.

Estos personajes cumplen el cometido de añadirle ciertos valores a las campañas y apuntar a ciertas emociones en los espectadores.

En resumen, las mascotas son una forma idónea de humanizar una marca, estableciendo vínculos emocionales con la audiencia, reforzando la propuesta de valor de la marca siempre y cuando no sean ofensivas o contrasten radicalmente con los objetivos de la empresa.

Fuente: PuroMarketing