El auge que ha tenido esta aplicación entre los jóvenes ha sido aprovechado de manera existosa por diferentes marcas.

En la era de redes sociales, donde la tendencia es que nuestros recuerdos en fotografía o video queden guardados para siempre, el hecho de que una aplicación donde las fotos solamente duran 10 segundos tenga éxito resulta sorprendente.

Snapchat ha roto todas las reglas permitiendo enviar fotos y videos que se destruyen automáticamente en un período máximo de 10 segundos, desapareciendo por completo.

Es la red social del momento y la que tiene mayor crecimiento, con 200 millones de usuarios activos que comparten más de 400 millones de “snaps” diariamente. Es la aplicación de mensajería preferida por los Millennials, ya que aproximadamente 36 millones de usuarios de Snapchat tienen entre 19 y 29 años de edad.

Uno de los aspectos atractivos de Snapchat es la posibilidad de establecer una comunicación efímera y pasiva, pues los contenidos se autodestruyen tanto del teléfono del receptor como de los servidores de la aplicación. Esto ha conseguido crear un vínculo de intimidad y exclusividad entre los usuarios, hecho que las marcas han aprovechado para crear relaciones más cercanas con su público.

Adicionalmente, la aplicación cuenta con un formato sencillo que les permite a los usuarios dibujar sobre las fotos o videos, añadir filtros y escribir textos. Este aspecto convierte a Snapchat en algo más que un servicio de mensajería, ya que la conversación pasa a un segundo plano y alienta a la creatividad, el humor y el juego entre las personas.

Marcas como 20th Century Fox, Taco Bell, CNN, MTV, National Geographic y Cosmopolitan han realizado campañas Snapchat ofreciendo filtros especiales o realizando “snaps” de sus productos, que con la ayuda de influencers han podido captar a los usuarios de una manera sorprendente.

Otra de las funciones que se le ha dado a esta aplicación es el ofrecer servicio al cliente, debido a que esta red social ofrece una dimensión extra. A diferencia del resto, la relación entre la marca y el usuario permanece totalmente privada.

Fuente: ThinkBig